Despido de seremi en Arica agrava crisis de nombramientos regionales.
1 minuto de lectura
La instalación del Gobierno suma un nuevo golpe tras la renuncia de Karla Kepec, seremi de Salud en Arica. El ministerio exigió su salida al filtrarse un chat donde ofrecía empleos técnicos públicos exclusivamente para militantes republicanos o sus familiares.
Su caso confirma el fracaso del despliegue territorial de la administración de José Antonio Kast. En cinco meses, el Ejecutivo ya acumula 31 autoridades regionales fuera de sus cargos por problemas de probidad, nulos filtros de selección o denuncias de maltrato laboral.