Gobierno activa polémica maniobra para anular avalancha de indicaciones opositoras.
1 minuto de lectura
La discusión de la Ley de Reconstrucción desató un choque frontal en la Comisión de Hacienda. Tras el ingreso de 1.300 enmiendas opositoras que buscaban dilatar el proyecto, el Ejecutivo activó una estrategia para anular estas propuestas rápidamente.
La jugada incluye presentar textos sustitutivos y agrupar rechazos, evitando debatir cada idea. Esto enfureció a la oposición, que acusa un cierre antidemocrático del debate. Por su parte, el oficialismo defiende el mecanismo para evitar un empantanamiento legislativo en una sesión maratónica que pretende despachar la ley a contrarreloj.