Gobierno cede ante presiones para recibir hinchada visitante en el Católica-Boca.
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La delegación metropolitana había prohibido el público visitante, pero la Conmebol amenazó con sacar el partido del Claro Arena. Tras esta presión internacional, el delegado Germán Codina revirtió la medida restrictiva original y autorizó dos mil hinchas de Boca Juniors para el duelo del martes.
El presidente de Cruzados, Juan Tagle, accedió a reforzar la seguridad exigida por el gobierno para no perder la localía. Este reajuste logístico en el estadio los obligará a reubicar abonados locales por los márgenes de separación y muy probablemente impedirá la venta general de entradas.