Que pasó
La acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, se originó por presuntas irregularidades y errores en las proyecciones fiscales durante su gestión en el gobierno anterior. El proceso avanzó rápidamente en la Cámara de Diputados, donde fue aprobado, lo que obligó a senadores oficialistas a cancelar giras presidenciales para asegurar sus votos. Finalmente, el Senado rechazó la acusación debido a que la oposición no logró alinear sus votos, permitiendo que Grau quedara libre de la sanción de inhabilitación para ejercer cargos públicos por cinco años.
El debate
Para los impulsores de la acusación, principalmente republicanos y libertarios, era necesario establecer una responsabilidad política por el deterioro de las arcas fiscales. Por otro lado, los defensores de Grau y sectores del oficialismo actual argumentaron que se trataba de una herramienta utilizada de forma abusiva para atacar un legado político más que por faltas legales concretas. La derrota del libelo dejó en evidencia las fracturas internas de la derecha para actuar como un bloque unido en el Congreso.