Que pasó
La emergencia comenzó a mediados de semana, cuando un desprendimiento de rocas y nieve, asociado al colapso de un glaciar, generó una riada que arrasó localidades en la frontera entre Nepal y China. El 27 de agosto se informaban más de 160 fallecidos y, al día siguiente, la cifra ya superaba los 500.
El debate
El foco de la cobertura ha estado en la magnitud de la tragedia y en la dificultad de actualizar el balance mientras continúan las labores de búsqueda. Para el 30 de agosto, las autoridades reportaban más de 680 muertos y buscaban a casi tres mil desaparecidos, una cifra que mantiene abierta la emergencia.