Que pasó
Después de un periodo de bajas, el precio de las gasolinas sufrió un violento rebote, subiendo $32,9 por litro y el diésel $28,5. Este incremento se explica por factores externos: el precio del petróleo superó la barrera de los 100 dólares debido a la escalada de conflictos bélicos en Medio Oriente y daños estructurales en refinerías extranjeras que abastecen al mercado global.
El Gobierno, a través del Ministerio de Hacienda, reconoció que el escenario es complejo y que se están evaluando medidas adicionales. Aunque el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) está operando, el alza fue tan brusca que el sistema llegó a sus límites de contención, impactando directamente en el bolsillo de los consumidores y generando alertas sobre un posible efecto inflacionario en el transporte y los alimentos.
El debate
La discusión se centra en si el MEPCO tiene los recursos y la estructura necesaria para enfrentar un petróleo sobre los 100 dólares de forma sostenida. Sectores de la oposición y expertos económicos advierten que el mecanismo podría agotarse si no se inyectan más fondos, mientras que el Gobierno intenta equilibrar la ayuda fiscal con la responsabilidad presupuestaria. Existe un temor transversal a que estas alzas gatillen una nueva ola de inflación en productos básicos justo cuando el país enfrenta una emergencia climática.