Que pasó
Estados Unidos sorprendió a Chile al imponer un arancel del 12,5% a diversos productos de exportación. La medida se fundamenta en la acusación de que Chile no ha prohibido eficazmente el ingreso de bienes producidos con trabajo forzoso en sus cadenas de suministro. El impacto financiero se estima en unos US$212 millones adicionales para los exportadores chilenos. Ante la gravedad de la situación, el Gobierno chileno ha iniciado gestiones diplomáticas para revertir la medida, lo que incluye la próxima visita de una delegación estadounidense a fines de agosto para negociar una salida al conflicto.
El debate
El tema ha provocado un quiebre en el gabinete de José Antonio Kast. Mientras los ministros de Agricultura y Defensa han calificado la medida como injusta y han respondido con dureza, otros sectores del Gobierno intentan mantener una vía de diálogo técnica. La oposición critica la falta de previsión de la Cancillería para evitar que Chile cayera en esta ‘lista negra’. Por su parte, el embajador de EE.UU. ha mantenido una postura de indiferencia ante los reclamos locales, subrayando que la medida responde a estándares legales estrictos de su país sobre derechos humanos y comercio.