Que pasó
El Presidente José Antonio Kast concretó un sorpresivo cambio de gabinete tras solo 69 días en el poder, evidenciando serios problemas de instalación. La crisis se gatilló por el cuestionado desempeño de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, quien admitió ante el Congreso no tener un plan estratégico formal, y de la vocera Mara Sedini.
Para intentar dar un segundo aire a la administración, el mandatario nombró a Martín Arrau en Seguridad, un colaborador estrecho que inició de inmediato reuniones con las policías. El ajuste se selló con una reunión de planificación en Cerro Castillo para delinear la ‘segunda fase’ del Gobierno y frenar la caída en las encuestas, donde la aprobación presidencial llegó a un mínimo del 36%.
El debate
La disputa se centra en la capacidad de gestión del equipo original de Kast. Mientras la oposición criticó duramente la improvisación en áreas críticas como seguridad y las omisiones patrimoniales de otras autoridades, desde el oficialismo defienden el cambio como una reacción necesaria y rápida para corregir el rumbo. El debate de fondo es si este ajuste logrará dar estabilidad a un gobierno que ha tenido dificultades para tramitar sus proyectos y controlar la agenda pública en sus primeros meses.