Que pasó
La discusión se reactivó con fuerza tras un violento crimen en San Bernardo. En respuesta, el Gobierno puso urgencia a la modernización de la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente. Esta semana, el Senado aprobó en general la idea de endurecer las penas para menores que cometan delitos graves, mientras que sectores de la UDI presionan para que la edad de responsabilidad penal se rebaje formalmente a los 13 años. El objetivo del Ejecutivo es que, en casos de alta gravedad, los adolescentes de entre 14 y 18 años enfrenten procesos y sanciones mucho más cercanos a los de un adulto.
El debate
El punto de quiebre está en la eficacia de la cárcel para menores versus la rehabilitación. Quienes apoyan la medida argumentan que las bandas criminales están utilizando a niños como ‘escudos’ debido a las bajas penas actuales, por lo que se requiere una señal de autoridad fuerte. Por otro lado, organismos de derechos humanos y expertos en infancia advierten que juzgar a menores como adultos no soluciona el problema de fondo del reclutamiento delictivo y podría aumentar la reincidencia al eliminar el enfoque educativo del sistema actual.