Que pasó
El Gobierno intenta tramitar una ambiciosa megarreforma económica en el Senado. En un intento por destrabarla, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, selló un acuerdo con senadores del PPD para fijar el impuesto corporativo en un 23%. Sin embargo, poco después el propio ministro presentó indicaciones que cambiaban lo pactado, lo que fue interpretado como una traición por sus aliados.
Este movimiento provocó que el PPD diera por sepultado el acuerdo, generando además un fuerte enfrentamiento público con el Partido Socialista en el Senado. La tensión escaló al punto que el PS decidió recurrir al Tribunal Constitucional de forma independiente, fracturando la estrategia conjunta que mantenía la oposición al proyecto.
El debate
El fondo de la disputa es la “invariabilidad tributaria”. Mientras el Gobierno busca recaudar más para enfrentar el déficit fiscal, los sectores más moderados exigen certezas para la inversión. El quiebre actual no es solo técnico, sino político: ha dejado en evidencia la falta de coordinación entre el equipo económico de Kast y los partidos que deben aprobar sus leyes en el Congreso.