Que pasó
El temporal comenzó a dejar daños importantes entre fines de julio y los primeros días de agosto, con inundaciones, casas destruidas y cientos de personas aisladas. El Gobierno confirmó dos fallecidos mientras Senapred y Meteorología monitoreaban la emergencia.
El debate
La discusión pasó de la respuesta inmediata a cómo apoyar a las zonas afectadas. El Gobierno declaró emergencia agrícola en regiones del centro-sur por los daños productivos y, ante la llegada de nuevos sistemas frontales, mantuvo los avisos por lluvias, nieve, heladas y derrumbes.