Que pasó
La Comisión Verdad y Niñez, creada para esclarecer las vulneraciones de derechos sufridas por menores bajo tutela del Estado (exSename), sufrió un golpe crítico tras la renuncia de su presidenta, Soledad Larraín, y tres comisionados. Los integrantes salientes denunciaron que el Ministerio de Justicia realizó recortes presupuestarios que terminaron por desmantelar a los equipos técnicos necesarios para llevar a cabo la investigación.
Tras el quiebre, el conflicto escaló al Congreso, donde los parlamentarios citaron al ministro de Justicia para que explique por qué se debilitó una instancia que gozaba de un alto compromiso público. La salida de la cúpula deja en la incertidumbre el avance de las indagatorias sobre abusos históricos que el Estado se había comprometido a reparar.
El debate
El debate gira en torno a las prioridades del Ejecutivo. Los comisionados acusan que el ajuste fiscal se está usando como excusa para frenar investigaciones incómodas sobre la responsabilidad del Estado en el cuidado de menores. Por otro lado, desde el Gobierno defienden que todas las reparticiones deben ajustarse al presupuesto actual, negando una intención política detrás de los recortes de personal en la comisión.