Que pasó
La denominada ‘Operación Tokio’ reveló una faceta hasta ahora poco visible del Tren de Aragua en Chile: su capacidad para infiltrar el sistema financiero formal. La investigación logró la detención de 19 personas, incluyendo a ejecutivos y trabajadores externos de instituciones como BancoEstado, quienes facilitaban la apertura de cuentas y la administración de fondos ilícitos provenientes de extorsiones y otros crímenes.
En los operativos más recientes, la PDI allanó las oficinas centrales de BancoEstado para incautar evidencia sobre cómo se movieron estos activos. Hasta el momento, la justicia ha decretado prisión preventiva para 14 de los implicados, considerados el brazo financiero de la organización criminal en el país.
El debate
Este caso reactivó con fuerza la discusión política sobre el secreto bancario. El Gobierno ha utilizado estos hallazgos para presionar por una ley que permita levantar el secreto bancario de forma administrativa, argumentando que es la única forma de seguir ‘la ruta del dinero’ del crimen organizado. Sin embargo, la oposición en el Senado ha bloqueado esta facultad, argumentando riesgos de persecución política y defendiendo que cualquier levantamiento de privacidad financiera debe pasar siempre por la autorización de un juez.