Que pasó
La ley de reducción de jornada laboral cumplió una etapa clave este 26 de abril. Según el cronograma de gradualidad, el límite legal de trabajo bajó de 44 a 42 horas semanales para todos los trabajadores regidos por el Código del Trabajo. Este es el segundo avance de la normativa, que pretende alcanzar las 40 horas definitivas para el año 2028.
La implementación ha sido monitoreada de cerca por las autoridades del Trabajo para asegurar que las empresas cumplan con el ajuste sin afectar las remuneraciones de los empleados. Aunque la medida ya es oficial, el proceso de adaptación sigue generando dudas en pequeñas empresas sobre la distribución de los turnos y la productividad.
El debate
El debate se divide entre quienes celebran la mejora en la calidad de vida y el tiempo libre de los trabajadores, y los sectores gremiales que advierten sobre el aumento en los costos de contratación. El Gobierno ha defendido la gradualidad de la ley como la herramienta necesaria para que la economía absorba el cambio sin generar desempleo.
Por otro lado, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ha mantenido una postura crítica, no por la jornada, sino por la falta de acuerdo en el sueldo mínimo, lo que mantiene la tensión entre el mundo sindical y el Ejecutivo en medio de este cambio normativo.